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jueves, 20 de octubre de 2016

Cuando un loco te persigue y quiere matar...

El suicidio está muy mal visto en la mayoría de sociedades, pero la verdad final es que a pesar de que esté muy mal (o no), para una persona que está determinada a hacerlo no hay nada que lo pueda impedir. No es igual, pero hagamos una analogía en comparación: cuando un loco te quiere matar ni el uso de la razón, ni ninguna palabra lógica que le digas lo hará desistir. Puedes correr, huir y salvar tu vida. Puedes tratar de tranquilizarlo o engañarlo hasta que la policía lo llegue a controlar. Pero en cualquier caso no intentes entender su locura.
Yo he vivido con ese tabú desde niño. Siempre tuve ese pensamiento en el fondo de mi corazón, y lo escondía en el lugar más inaccesible de mi mente. Caía en cuenta que no quería vivir. Pero no caía en cuenta que en realidad no quería vivir ahí. Quería vivir en otro lugar, lejos de la situación que me hacía daño.
Ahora puedo ver mi lado suicida y decirme que está bien querer morir a veces, no hemos de engañarnos cuando una situación es insoportable. La salida la has de encontrar tu mism@ con la gente que quiere verte bien.

lunes, 6 de mayo de 2013

Entre la humillación y el sentimentalismo: relaciones abusivas



Cuando hay que romper una relación abusiva, no se debe andar con sentimentalismos. El abuso es el final de la vida psíquica de la persona, su empantanamiento. Y este muchas veces se perpetúa por el sentimentalismo. Este solo hace que la persona vuelva a pasar por lo  mismo otra vez, tratando de recordar algún buen momento, algo placentero, para no dejar esa situación, ya sea por compasión con el otro, o por falta de fuerza interna propia. A veces la víctima se engaña a sí misma diciéndose que es buena y que está haciendo lo correcto.




Como herramienta para castigar o hacer daño, los seres humanos estamos acostumbrados a la humillación. Pero muchas veces esta se vuelve un trato corriente entre personas que se abusan mutuamente. Mientras alguien humille a una persona y la sobrecompense después en otro aspecto, la persona humillada siempre dependerá del abusador/a para mantener su equilibrio.



Una persona es una persona madura cuando sabe por sí misma determinar lo que es bueno o malo para sí y para los suyos.

En silencio

Hay personas que solo se ama en silencio. Alejarse de ellas es lo más triste, porque nunca se sabe con seguridad si lo sabían o solo estaba en ti. 

La amenaza química de la primera guerra mundial: El gas mostaza

Ya que algunas películas de guerra tratan con la primera guerra mundial, y este es un tema bastante desconocido, he decidido dedicarle este espacio. Algo chocante, cierto, pero las películas cuentan con pompa y grandeza algo que fue horrible... a muy poco de conmemorarse 100 años de la primera guerra mundial.



GAS MOSTAZA
Familia de productos químicos empleados fundamentalmente como armas de guerra, también conocidos como iperita, de Ypres, ciudad belga donde los alemanes lo estrenaron en 1917.
Conocido por los británicos como HS (o Hun Stuff), el gas mostaza no pretendía ser un agente letal (aunque lo era en altas dosis), sino que estaba diseñado para acosar e incapacitar al enemigo y contaminar el campo de batalla. Se disparaba dentro de proyectiles de artillería, y era más pesado que el aire. Se posaba en el suelo en forma de un líquido parecido al jerez, y se evaporaba lentamente sin necesidad de luz solar.

El gas mostaza fue creado por Fritz Haber en 1917 y se utilizó por primera vez durante la Primera Guerra Mundial.

1914 – 18 Primera guerra mundial: se utilizan armas químicas: gases asfixiantes tales como cloro, bromo, perclorometilmercaptano, cloruro de carbonilo (fosgeno), ésteres cianofórmicos (Zyklon), etc., gases vesicantes tales como fenilcloroarsina (PD), di(2-cloroetil) sulfuro (mostaza) etilbromoarsina, etildicloroarsina (dick) entre otros, y gases lacrimógenos como bromoacetona, cloroacetona, gases invalidantes tales como acroleína (papite), ácido cianhídrico, bromuro de cianógeno, bromoacetato de etilo y muchos otros más.

 1925. Protocolo de Ginebra: se prohíbe el uso de armas químicas y biológicas en la guerra. A pesar de los convenios se ha seguido usando hasta 1988.

El gas mostaza se utilizó desde 1942 en quimioterapia contra el cáncer.

Tropezar por la duda

El peor tropiezo que uno pueda tener es el que uno mismo se ha ocasionado por la duda.
Elimina las dudas del corazón.  Nadie puede vivir con un corazón lleno de piedras que le harán tropezar.

Huelo pólvora



Huelo
el fulminante poder de la pólvora.
Palabras
que se quedaron encasquilladas.
Actos 
que debieron ser violentos.

Juventud perdida.
Juventud salvada
dentro de una caja de seguridad.
Una caja negra de un accidente de avión.

Sobre cáscaras de huevo camino
y la multitud me acusa de desidia.
Falso e imitador.
Sí, soy un actor. Y es como me gusto.

Pero no soy un vengador,
aunque no tenga nada que perder.
La piedra en tu zapato no la puse yo.
Y si tuviera un perro que me guíe, 
ya me hubiera ido de aquí.

viernes, 15 de junio de 2012

La Suerte de unos ...

La suerte en nuestros tiempos parece haber perdido totalmente su misticismo. Unos dicen que no existe la suerte. Otros creen en el destino ciegamente. Pero la suerte y el destino no significan lo mismo. Muchos cristianos dicen que no se debe creer en la suerte pero creen que su destino está en la vida eterna.

La suerte es importante porque nos da el sentimiento de una oportunidad. Si perdemos nuestra oportunidad, no la aprovechamos, no aprenderemos quizas cosas importantes.

En mi experiencia y por lo que he podido leer de algunas tradiciones religiosas, incluída la judía donde se le llama "Mazal Tov", la suerte existe como algo que nos llega de arriba, una predisposición favorable o desfavorable. Ahora, qué hacemos con eso, es diferente.

 
La suerte existe, en gran medida nos enmarca en el lugar y circunstancias adecuadas, pero no nos limita. Siempre podemos jugar un as o joker debajo de la manga. Aunque esto pueda tener consecuencias nefastas para nuestra economía. Entonces piensa en tu suerte, las cosas buenas que tienes, y aprovéchalas; y piensa en las cosas malas, tu mala suerte e intenta cambiar tu mala suerte de la mejor manera.